
Una reflexión sobre la temporada Libra, los ciclos de la luna, los vínculos que maduran en silencio y lo que no alcanzamos a ver de cerca.
Hay momentos en los que sentís que tu vida quedó en pausa. Algo terminó, o se rompió, o simplemente se fue apagando, y lo único que te queda es esperar a entender qué sigue. Hoy te cuento algo que me pasó, porque creo que es una experiencia que te puede ayudar a confiar en lo que viene, sobre todo en una época del año tan enfocada en los vínculos como la temporada Libra.
Una lectura que no sabía que era sobre mí
Durante la temporada de Aries de 2022, un amigo me pidió una lectura de su carta natal. Acababa de separarse, estaba reacomodándose, y estábamos hablando de su carta natal y los tránsitos del momento. Se acercaba una luna llena en Libra, y como él tiene ascendente en Aries, caía justo en su casa 7, la casa de los vínculos y de las parejas.
Le expliqué lo que las lunas llenas suelen marcar: momentos de culminación, de maduración de procesos que vienen gestándose desde hace unos seis meses. Y le dije que, con esa luna en su casa 7, era posible que empezara a mirar con nuevos ojos a alguien que ya formaba parte de su círculo, y que ese vínculo pudiera transformarse en algo más.
Lo dije como lo digo siempre: como una posibilidad, una lectura del clima.
En cuestión de pocas semanas, nuestra relación cambió. Empezamos a vernos como pareja, primero a la distancia, porque él se había mudado a un pueblo del interior. Para el eclipse solar en Tauro del 30 de abril viajé a visitarlo, ya no como amiga, sino como pareja.
Y la persona de su entorno a la que él iba a mirar distinto era yo.
Lo más curioso es que yo lo había olvidado por completo. Fue él quien, meses después, me trajo a colación aquella lectura.
Lo que aprendí de esto
A veces estamos tan concentradas en descifrar lo que viene que no vemos lo que ya está cerca. Los vínculos que más se transforman suelen estar ahí hace tiempo, madurando despacio, esperando el momento en que alguien (o dos personas a la vez) los vea de otra manera.
Eso no significa que tu próxima relación va a ser con esx amigx de toda la vida, ni es una garantía de que el día de la luna llena vaya a aparecer alguien de golpe. Las lunas llenas iluminan lo que ya venía gestándose, no inventan lo que no existe. Pero sí pueden invitarte a mirar con más ternura lo cercano: tus vínculos, tus amistades, incluso tu propio proceso, que quizás ya está más maduro de lo que creés.
Este momento del cielo
Este 10 de octubre hay luna nueva en Libra. Si aquella luna llena de 2022 fue una culminación, esta es un comienzo. Una página en blanco en el territorio de los vínculos. No para forzar nada ni para buscar a nadie, sino para preguntarte con honestidad cómo querés relacionarte, con lxs demás y con vos misma. Si venís de una etapa difícil, quizás la luna nueva de la temporada Libra no te pida hacer algo grande. Quizás solo te pida sembrar una intención pequeña y cuidarla.
Para llevarte
Si estás atravesando una etapa de cierre o de espera, te dejo esta pregunta:
¿Qué o quién ya está en mi vida y todavía no estoy mirando con atención?
No hace falta que la respondas, pero quizás es un buen punto de partida para empezar a pensar otra realidad posible.
Y si sentís que te vendría bien un espacio para mirar tu propio cielo con más calma, podés conocer las lecturas que ofrezco.
Muchas gracias por leerme. Espero que esta experiencia te sirva.
Evangelina.
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